viernes, octubre 26, 2007

En el silencio, la humildad...

Caminaba con mi padre, cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó: Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?
Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: -Estoy escuchando el ruido de una carreta...

Eso es, dijo mi padre. Es una carreta vacía. Pregunté a mi padre: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la vemos? Entonces mi padre respondió: Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuánto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: "Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace". La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero.

"Nadie está más vacío, que aquel que está lleno del Yo mismo". Seamos lluvia serena y mansa que llega profundamente a las raíces, en silencio: nutriendo.

(Texto extraído desde www.jumep.cl)

jueves, octubre 25, 2007

El Consumismo y sus cuotas

Leía hoy en www.lun.cl en la página 02 de Reportajes, una entrevista acerca de una pelea entre Paul Fuget y Sergio Lagos, donde repasando con detencion al día sigiente la golpiza que según él le propinó a Lagos concluye que fue una "obra de arte".

En definitiva expone que le pegó con ganas (pero sin maldad) porque Lagos representa el símbolo del consumo. Cuenta como lo conoció siendo un don nadie, lo mantuvo en su casa por una semana y ahora que es rostro de canal 13 viene a darselas de agrandado.

Que buena, notable; o sea, le dieron por dárselas de agrandado...

Es impresionante ver como una gran cantidad de personas pasan de no tener nada a lograr algo y cuando lo alcanzan ya ni recuerdan de donde vienen.
En ese plano están los que viven aparentando.
El problema se les ocaciona cuando producto de las apariencias caen en consumismo excesivo del que después es "doloroso" salir.

Un amigo hace poco se compró un celular que le costó varios miles. Lindo, con avanzada tecnología, de los últimos que han aparecido en el mercado. Estabamos almorzando y necesitaba urgente llamar a su hermano y me pide que le preste el teléfono por que a él "no le quedaban minutos...", es decir, se compra el éltimo celular que aparece en el comercio pero no puede llamar por que no tiene $$!!!, como diría un personaje, exijo una explicación...

Ejemploc como ese se repiten por montones. El consumismo nos envuelve en una burbuja que cuando se revienta nos vuelve a la realidad de una manera dolorosa.

En una ocación un hijo le contaba a su padre que quería comprarse un auto. No lo necesitaba, pero si los demás tenían, cómo el hiba a ser el único sin vehículo.
Se acerca a su viejo y le cuenta entonces que mediante un crédito se compraría un automovil, su padre le pregunta por las cuotas y al saber de cuanto sería cada una le aconseja que no se lo compre, que ahorre y mas tarde lo comprara.
Su hijo no le entendió, pensó que no lo quería y hasta que sentía envidia de que él alcanzara algo que su viejo en toda su vida logró; al día siguiente le buscó nuevamente la conversación y le pregunta por que no le parecía que comprara el vehículo a lo que su padre responde: hijo, con tu madre seríamos los mas felices de que pudieras hacerlo, pero que triste sería para nosotros ver que al poco tiempo por no poder pagar cuotas vengan a quitartelo y hallas perdido todo tu dinero y seas avergonzado; si lo demás tienen, bien por ellos, pero usted si le alcanza, compreselo, y si no espere hasta que logre juntar.

Así que cuidado con las cuotas!!!, y a los que suben un peldaño mas en su nivel de vida no se agranden para que no les pase lo mismo que al "cool" Sergio Lagos que se encontró con uno que no le compró y mas encima le aforro...

martes, octubre 09, 2007

Cuidado con las expectativas



Leía en el vespertino "La Segunda" días atrás acerca de lo que aqueja a los jóvenes de nuestro país y concluían en que todos tienen las mismas expectativas pero no todos disponen de los mismos medios para alcanzarlas..., que gran verdad.


Recuerdo que cuando hiba en el liceo los profesores casi todos nos decían que debíamos dedicarnos a estudiar para luego ir a la U y ser profesionales. Que alentador discurso.

De eso han pasado ya mas de diez años y son sólo unos pocos los que lo lograron, otros tantos los que lo intentamos y quedamos a medio andar y los restantes simplemente ni siquiera pasaron por el frente de un instituto o universidad.

La pregunta es porque distintos finales para parecidos deseos?, y la respuesta radica en los medios con que cada uno cuenta.

Habían compañeros que desde el liceo en sus ratos libres debían trabajar para poder cubrir sus necesidades, desarrollándose en un ambiente no natural para un chico de su edad; mientras la mayoría se dedicaba a jugar, a estudiar y a vagar, ellos tenían que trabajar, adelantando de ese modo una etapa que muchos vivirían posteriormente, con mas fuerzas y ánimo y con mejores herramientas.


Indudablemente las expectativas dependen muchísimo de los medios con que se cuente.

Quien se cree expectativas muy altas estará expuesto a desepciones muy grandes que pueden acarrear en fustraciones difíciles de superar.